jueves, 05 de mayo de 2005
Por disnait a las 10:46
Mi bisabuela llamada Carmela Labrador, de mal nombre las llamaron a sus hijas "Carmeletas, y así quedó el mote.
Mi bisabuela se casó con Antonio Arpi. Fue un matrimonio ejemplar. Tuvieron cuatro hijos: Pedro, Soledad, Teresa y Soledad. Los dos primeros murieron de corta edad. Vivían en el Cuadrillo, hoy casa de los Vivos, ésta tiene cuatro esquinas, es grande. Mi madre se acordaba de haber visto el torno como en lo conventos. En tiempos debió ser casa de cuatro ó cinco religiosos. En la sala llamada por nosotros de la "Julvina", al rascar para blanquear, salieron unas pinturas, cosa poco común. De las ventanas más altas; contaban mis antepasados, vieron venir por la umbría de Fuentes las tropas de los soldados carlistas. Que tal vez fueran éstos los destructores de Santa Bárbara. Desde el pueblo vieron como tiraban la imagen y demás cosas de la ermita; hasta una campana de plata que anunciaba a los que estaban trabajando en las vales del Chopar, Curadero, Taviernas, etc., que ya era medio día. Entonces se regían por el sol. A partir de entonces pensaron de hacer una torre y poner algo que les anunciase la hora que era
Os he contado lo de la casa, por que ésta fue nuestra.
Comentarios