lunes, 16 de mayo de 2005
Por disnait a las 21:35
Voy a contaros el caso que pasó en casa de mi abuelo materno. Fue durante la gripe. Ellos tampoco se libraron de ese espantoso azote. Mi abuelo estuvo gravísimo.
Esto ocurrió cuando en Europa estaba la guerra; Alemania con no se que país; a mí esto de las guerras me sabe a infierno.
Vino el señor médico y le dijo mi abuelo:
"Don Marcos, estamos de enhorabuena; esta noche he visto el armisticio, cuando han firmado todos la paz; ya ha parado la guerra."
En aquellos tiempos tendría seguramente sólo el periódico; no se conocía la radio; llegaba el periódico con un par de días de retraso. Y ya vino en él, tal y como mi abuelo se lo había anunciado."
Esto es increíble, pero realidad. "Voy a anunciarles que lo publiquen" -dijo Don Marcos todo extrañado-
El suegro de mi abuelo, una persona buena, odioso de las guerras, lloraba; y el abuelo le dijo en aquellos mismos días:
"no pase tanta pena, que usted no va a vivir ni medio año". Así fue.
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