jueves, 26 de mayo de 2005
Por disnait a las 22:22
La ocupación de los niños siempre ha sido jugar, correr y chillar
Os voy a contar un caso que ocurrió ya hace muchos años. Mi tía me lo contó y doy crédito de ello.
La acequia que baja del Molino Alto y que conduce el agua para el riego de esa partida y que luego era aprovechada para moler en el Molino de en medio. Al llegar al pueblo está cubierta, o sea, se esconde hasta el Hinchidero, donde se fregaba y lavaba; y de ella se abastecía el pueblo para beber, y para todo; entonces no había fuentes.
Fue la mala suerte, que una de las niñas que jugaba por el trozo de la antigua casa de los Canos, se cayó a la acequia ; bajando la balsada. Los demás niños la vieron como se ocultaba en la acequia y despavoridos corrieron al Hinchidero a esperarla; pero como estaría ya...
Esta niña llevaba aquella vestidura de una saya, hoy falda, con varios anchos de tela, y el mismo agua se la echó a su cabeza; lo que le sirvió para no ahogarse. Unos cincuenta metros lo que es la calle, y luego ya descubierto; y allí la esperaban; cuando fue una gran sorpresa, que la niña estaba viva, muy asustada; pero vivía.
Nunca ya les dio por jugar en un paraje tan peligroso.
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