domingo, 29 de mayo de 2005
Por disnait a las 22:20
Como pasan los tiempos, cambian las costumbres, aun que éstas sean buenas.
Hasta hace muy pocos años, cuando nacía el primer hijo, la madrina era la abuela paterna o algún familiar de ésta. Esta costumbre nos parecía incambiable.
Los nombres no hacía falta consultar con el santoral, se ponía el nombre de los abuelos , tíos, alguien de la familia.
Recuerdo la familia de la Asunción, mi buena amiga, que siempre llevan el nombre de Vitoria algún familiar.
El año 1867 vino a Molinos mosen Ambrosio Burillo, natural de Alacón. Vino su hermana para quedarse con él, se había quedado viuda con tres hijos. Aquí se casaron. La hermana se llamaba Vitoria y la sobrina también. Ésta fue la madre de la Tía Vitoria, y ésta madre del Doctor Alcañiz, y éste también tiene una hija María Victoria.
Cuando yo nací mi abuela era concejal del Ayuntamiento, y aprovechando el ir a Casa de la Villa, me manifestó y me puso el nombre como mi abuelo paterno y como la abuela de él que se llamaba Manuela. Que él había querido mucho a su abuela.
Los padres, sumisos, aceptaban lo que sus padres hacían; ya que el nombre de los hijos, creo yo que deben ser a gusto de todos.
Si alguna persona de la familia Asunción lee esto; escribo lo que la Tía Trinidad me contó y he leído en los libros.
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