lunes, 20 de junio de 2005
Por disnait a las 13:31
Siempre las autoridades se han preocupado de avisar a sus subordinados con antelación de las cosas buenas y menos buenas que se avecinaban
A las autoridades que prepararon bastante sitio y digno; cuando el cólera hacía estragos en Europa y ya se aproximaba. El Ayuntamiento acordó de hacer un cementerio en lo que era la viña de mi tatarabuelo el Tío Feligrés. Que es el que hoy se utiliza. Mi bisabuela no se fue con ese azote, o con la gripe, pero estuvo gravísima; y como era muy cristiana, se ofreció el ir descalza a la Virgen de la Balma, si salía de aquella grave enfermedad. Y salió. Y quiso cumplir su promesa. Y pensó: ¿Si llego a la Virgen con mis pies lastimados, qué pasará?. Me descalzaré ante la Virgen y vendré a casa descalza. Y así lo hizo. Fue agradecida y fuerte de ir por aquellos sendarallos y tan lejos descalza.
Aún recuerdo haber visto cuadros de la Virgen dela Balma en casa que los trajeron entonces.
Siempre fue muy devota de esta Virgen.
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