Memoria Abierta - Manuela Sierra - MOLINOS TERUEL


miércoles, 29 de junio de 2005

LOS VECINOS DE MOLINOS (TERUEL)

Por disnait a las 21:54
Han pasado los años
No he oído nombrar nunca
Los vecinos que tuvieron
Mis tíos
Fueron gentes sencillas, pobres
Por ello cayeron en el olvido
Los días de frío
Si hacía sol todos se reunían
Junto a la pared de la casa
De mis tíos
Quiero describir quienes fueron
La Tía María la "Diablica"
Que fue lo contrario
De su apodo
Muy amante de hacer el bien
A todos que pudo hacerlo
Creo tuvo seis hijos
Fue una buena mujer
El Tío Revesildo
De mal nombre el Tío "Trapala"
Lo trajeron de Zaragoza
Para criarlo y no lo llevaron
Siempre fue buscado para hacer
Las faenas más peligrosas del campo,
batollar las grandiosas nogueras
esporgar los álamos
Éste fue poco favorecido en bienes
Pero sí buena persona
Los Caldereros
El Tío Salvador y su esposa Isabel
Éstos bajaron de Pitarque
Y aquí se instalaron
Arreglaron las vajillas agujereadas
Y alambraron otras
Nunca se oyó hablar mal
De ellos, al revés
El abuelo de mi padre
El Tío Peralta
Fue tejedor, muy trabajador
Tuvo dos hijas mi abuela
Hilaria y su hermana Joaquina
De ahí viene que mis abuelas y tía
Hilaran tan bien la lana y el cáñamo
Fue algo borrasquero
El abuelo, pero de intachable conducta
Los Tíos Salvador y Carmen
Llamados los "Cortantes"
Por ser los matarifes de los cerdos
Esta gran señora
Fue comadrona del pueblo
No fue titulada
Pero sí entendía como
Si lo hubiera sido
En sus brazos estuvieron
Cientos de niños
A todas las horas
De noche y de día
Fue llamada con nieve
Sin luz
Con todas las intemperies del tiempo
Ella siempre contenta
De haber sido útil y ayudado
A sus convecinos
El sueldo "tela para un delantal
O una chambra"
Fueron un matrimonio
Inigualable
El jueves por la tarde
No teníamos clase
Y subía a casa de mis tíos
José y Teresa
Y presencié esto que os cuento:
Estando todos vecinos al sol se presentó un mendigo
En aquellos tiempos
Cosa muy frecuente
¡Si mi memoria no me traiciona
contó lo siguiente¡
Soy nacido en la provincia de Ciudad Real
En Almadén de la Zogue
En éste mi pueblo
Hay unas minas de mercurio
Poco buenas para la salud
Murieron mis pasdres
Muy niño me quedé solo
En el mundo
Me metieron en la mina
Para hacer recados
Entonces no había teléfono
Pronto me hicieron
Trabajar dentro de la mina
Y mi salud fue resquebrajándose
Hasta no poder trabajar
No me ha quedado nada de paga
Y mi único medio de vida
Es la mendicidad...
La provincia de Teruel
No es rica pero sí
Limosnera y acogedora
Así terminó su relato
Como se veía la mitad
Del pueblo con nieve
No le dejaron irse
A dar la vuelta al pueblo
Aquellos buenos vecinos
Le bajaron cada una
Lo que pudo
Yo era muy niña
Y nunca olvidaré esta buena acción
Lo buenas gentes que eran
Aquellas vecinas
Recordémoslas con alegría
Por el corazón
Tan grande y bueno
Que todos tenían.

jueves, 23 de junio de 2005

EL TIO SERAFIN

Por disnait a las 21:48
Ingratitud sería por parte mía si yo olvidara a mis queridos vecinos: El Tío Serafín y la Tía María la Ventera.
Este buen matrimonio no tuvieron hijos. Ni la Tía María ni ninguno de sus hermanos: el Tío Roca y la Tía Ángela; ésta casada con el Tío Pincho. Éste siempre fue vestido con el traje de sus tiempos de baturro. Yo le decía a mi tía cuando íbamos al huerto y ellos vivían en la Plazuela de Casa del Moro y yo era una niña: ese hombre que siempre va disfrazado. Y su mujer y su cuñada, siempre llevaron las medias blancas a la usanza de sus tiempos
El Tío Serafín cuando festejaba con su mujer, estaban de medieros en la Venta Baja.
Una noche que subía a casa un poco tarde, al llegar a lo alto de la costera del Royal, oyó de la parte del Carpiz bajar algún atajo de ovejas perdidas o algo semejante, cuando ¡Ho¡, susto, sorpresa, miedo. Era una manada de lobos, embravecida hacia él. Miró hacia el pueblo con toda la fuerza de sus pulmones. Gritó: "Virgen de la Soledad, asistidme, asistidme". Al oír aquel grito, aquella petición; agacharon sus cabezas y se fueron por donde habían venido.
Esto no se olvida nunca y así fue.
Pronto se casaron y toda la familia se contagió de la devoción del Tío Serafín.
Me contaba mi madre que en aquellos tiempos no se conocían las máquinas de picolar la carne; y en los mata cerdos hacía mucha falta. La Tía María compró una y todos se la llevaban. Pagaban dos reales y éstos para la Virgen. Con ellos le compraron unos preciosos ramos artificiales que yo aún recuerdo.
Esta ermita no se libró de aquel horroroso asedio y quedó toda quemada, hecha unas ruinas.
Bien vinieron los mil duros, o sea cinco mil pesetas que este buen matrimonio había dejado en testamento, hacía varios años para la Virgen de la Soledad; y con ellos se obró.
Una sobrina compró la imagen de la Virgen y del Señor Muerto, que está en la hornacina debajo de ésta.
Además fueron la ayuda de sus vecinos. Su casa estuvo abierta para favorecerles en todo momento.
Gracias por todo el bien que hicisteis
Siempre os recordaré mientras viva

miércoles, 22 de junio de 2005

cosas del pueblo - cuerpo imcorrupto.

Por disnait a las 22:23
Bueno es que sepáis cosas buenas y menos buenas de nuestro pueblo; que como en todos, a través de los años suceden muchas cosas.
Ésta es triste y a la vez hermosa. Sucedió en el jardín donde está el caballito.
Antiguamente se estilaba el tener el cementerio a las paredes de las iglesias.
Al llegarle el turno del levantamiento por el tiempo transcurrido a una sepultura. Se encontraron que esa mujer estaba como la habían enterrado: "incorrupta". Estaba sin caja, así es que no estaba resguardada por nada.
Pasó el tiempo. Años. Intentaron de nuevo levantarla por escasez de sitio; y de nuevo , se volvieron a encontrar con el mismo caso: ¡Estaba incorrupta"
Acaso aquella señora fuera una santa
Yo creo que en todos los tiempos ha habido de todo; y que Molinos tiene una Santa en el cielo
Que buena falta hace que interceda por todos.
.

martes, 21 de junio de 2005

MANUEL FERRER

Por disnait a las 10:01
En la vida si se vive tiempo, se ven muchas cosas. Siembran un bancal de cereal y entre todas las espigas hay algunas que destacan por su esbeltez y producción
Eso sucedió con nuestro paisano don Manuel Ferrer. Desde niño ya destacó entre todos los de sus tiempo.
Nació en una familia humilde y pronto quiso irse a Zaragoza; en aquellos tiempos andando o en carro
Nada más llegar a Zaragoza fue "lazarillo" de un importante y buen señor, que pronto se dio cuenta de las dotes de inteligencia que el chico tenía. Lo llevaron que fuera a la escuela compartiendo su trabajo, que niño era, pero muy responsable en la vida, dándose cuenta del inmenso bien que recibía.
Él siempre soñaba ser cirujano. Y lo consiguió. No olvidando su pueblo al que mucho quería. Sabiendo que los suyos eran pobres, y de ellos venía
Todo esto me lo contó la Señora Manuela, que me enseñó a hacer encajes de bolillos, y que al ser también médico su padre, tenían muy buena relación con esta familia. Y las tardes se nos hacían menos largas charlando
Fue humildísimo. En uno de esos viajes que hizo al pueblo, ya médico; vino con unos compañeros y les dijo que estaba muy disgustado; ya que vino con la ilusión de enseñarles la pajerica donde él dormía antes de irse a Zaragoza y que su familiala había tirado. Ahí su puede ver su sencillez y humildad
En uno de esos viajes que hizo al pueblo se encontró con mi abuelo Miguel, y le dice:¿Luego tendrás que ir a hacer el servicio militar Miguel?; bueno si pasas por Pamplona ven a verme que por allí no pasa nadie de aquí. Entonces ya estaba casado y destinado. Se casó con la hija de su amo y bienhechor
Mi abuelo y el Tío Nicolás Loscos fueron destinados a hacer el servicio militar a Santiago de Compostela, y al regresar al pueblo, tenían dos horas en Pamplona hasta que el tren saliera. Y fueron a visitarlo. La esposa los recibió muy amablemente, invitándoles a que se quedaran allí en su casa, que su esposo venía a las cuatro de la clínica, y que se alegraría muchísimo tener unos visitantes de su pueblo
Don Manuel Ferrer y Fulleda, en sesión celebrada el ocho de septiembre. Ha acordado por unanimidad, otorgar el título de hijo predilecto, al que tantos otros había recibido ya de las Academias del Trono.
El Alcalde de Molinos: Fernando Pascual
Molinos quedó tristísimo el día siete de diciembre de mil novecientos veintinueve al perder tan excelentísimo hijo.
Su afligida esposa, Doña María Mezquiriz, su hermano Don Miguel
Descansó en el Señor a los ochenta años de edad, después de hacer mucho bien a la Humanidad
Fue el primer cirujano que extirpó un riñón en EspañaLo escribo para que no quede en el olvido tan excelentísimo hijo y se alegre Miguel Ferrer, nuestro amigo.

lunes, 20 de junio de 2005

LAS AUTORIDADES

Por disnait a las 13:31
Siempre las autoridades se han preocupado de avisar a sus subordinados con antelación de las cosas buenas y menos buenas que se avecinaban
A las autoridades que prepararon bastante sitio y digno; cuando el cólera hacía estragos en Europa y ya se aproximaba. El Ayuntamiento acordó de hacer un cementerio en lo que era la viña de mi tatarabuelo el Tío Feligrés. Que es el que hoy se utiliza. Mi bisabuela no se fue con ese azote, o con la gripe, pero estuvo gravísima; y como era muy cristiana, se ofreció el ir descalza a la Virgen de la Balma, si salía de aquella grave enfermedad. Y salió. Y quiso cumplir su promesa. Y pensó: ¿Si llego a la Virgen con mis pies lastimados, qué pasará?. Me descalzaré ante la Virgen y vendré a casa descalza. Y así lo hizo. Fue agradecida y fuerte de ir por aquellos sendarallos y tan lejos descalza.
Aún recuerdo haber visto cuadros de la Virgen dela Balma en casa que los trajeron entonces.
Siempre fue muy devota de esta Virgen.

jueves, 16 de junio de 2005

la memoria

Por disnait a las 22:12
¡Hay memoria mía
cuántas cosas recuerdas
malas y buenas¡
Recuerdo un señor
Vecino de mis padres.
No tenía título universitaario
Ni fue terrateniente
Pero sí tuvo
Un corazón humildísimo y grande
Fue el tío Narciso.
Su vida fue muy azarosa, y larga
Cuando las quintas
Fue a la guerra de Cuba,
Al venir se casó,
Poco duró su dicha,
Quedó viudo y una hija,
Se casó ésta,
Ahijó una niña
Después tuvo dos de élla.
No les duró la alegría,
Murió Herminia y su marido,
Dejando a su padre
Sus tres niñas
Camelia de meses
La ilusión de éste fue,
Sus nietas, su huerto
La Torre, la máquina de hacer
Fideos y su casica.
Bién educó a sus nietas
Fueron obedientes, trabajadoras
Humildes y limpias
Llevaron con dignidad
Su pobreza, y fueron
Unas niñas modélicas
A su abuelo, siempre
Le llamaron Padre.
A su cargo siempre fue
La "Torre", a la una en punto
Todos los días daba cuerda
Al reloj. Ganaba por esto
Una peseta diaria.
Siempre él tañía las campanas
Las fiestas gordas se bandeaban
Las dos campanas.
Cuando alguna novedad
En el pueblo se producía
Creo que él nos transmitía,
La pena de la familia
Que tenía el duelo,
Y la grande pena suya,
Aquel fúnebre toque
Que él sabía hacer,
Creo yo que hasta las piedras
Enternecía
Su lengua de bronce nos advertía
Que muy breve es la vida.
Luego hacía fideos
Todos los pueblos del entorno
Venían, poco cobraba
Con austeridad y confianza
Pasó su vida.
Creo vivió cien años
No me cansaré de decir
Que fue el campanero
Mejor que tuvo España

lunes, 13 de junio de 2005

LA CUEVA BLANCA

Por disnait a las 15:31
Me contaba mi tía, muy conocedora de la Iglesia; pues habían sido dos años lumbreros de ésta. Que en tiempos pasados hubo una Custodia lindísima, que se esfumó en el tiempo....
Cuando fue quemado todo de la Iglesia en el año mil novecientos treinta y seis, los autores de aquel desastre, rejiraron todos los rincones y en el cuarto, hoy diríamos trastero, llamado entonces el Archivo; de donde salían los mozos con las hachas encendidas, en los días de fiesta gorda. Vieron que allí había un armario tabicado de obra, de muchos años. Picaron y ¡ho maravilla o desgracia: encontraron una bellísima Custodia. De la mayoría del pueblo ya olvidada. Mi abuela pensó: ya está aquí lo que mi abuela me contaba de la desaparecida Custodia.
Hace muchos años, el fútbol no se conocía, ni ningún medio de comunicación. Los ricos tenían por deporte y esparcimiento las cacerías. En una de esas con muchos componentes, se alejaron de su entorno. Al atardecer los envolvió la niebla y quedó un jinete completamente solo y sin saber dónde se encontraba. Llegó la noche y el noble caballero, se quedó como petrificado, sin poder ni querer dar ni un solo paso. El cazador pensó: el animal es noble cuando él no camina; porque estamos en mucho peligro. ¿No esteremos en algún risclo de piedra?. La noche iba pasando y el jinete encomendándose a todos los santos del cielo y justos de la tierra. El primer rumor de vida fue el canto de un gallo, y él pensó: cerca ay un pueblo. Al ir repitiéndose el canto de éste, observó el cazador que el pueblo estaba en hondo; y así lo descubrió al venir el día. Vio que estaba envuelto en sumo peligro. "En la Cueva Blanca".
Fue un señor muy agradecido; y como era muy pudiente, regaló en acción de gracias una bellísima Custodia.
Cuando ya se barruntaba una de las muchas guerras que sufrieron los españoles. Los sacerdotes, conocedores del valor de aquella joya, pensaron en entabicarla, y así lo hicieron. No pensarían que en otra maldita guerra sería descubierta.
Las gentes del pueblo que tanto querían su Custodia; algunos hacían juicios temerarios, al no verla y haberse esfumado sin dejar huella, ni rastro.
Lástima de no haber podido contemplar aquella bellísima y generosa joya

miércoles, 01 de junio de 2005

el tio gañan

Por disnait a las 13:23
El Tío Gañán, persona que no debió quedar en el olvido. De humilde familia. Debido a su buen carácter se codeó en aquellos tiempos con lo "gordillo" del pueblo.
Hubo dos médicos, veterinario, etc.; siempre ha habido selección, y más en aquellos tiempos, que el no tener bienes, desgraciadamente tanto se miró
Era sastre de profesión ¡pero qué sastre¡. Llegaban los clientes, miraba la ropa que le traían y les preguntaba cómo lo querían. Él les aconsejaba y les decía: ya estás listo. No tomaba medidas, sólo con fijarse en él, bastaba.
Y qué trajes los del Tío Gañán. Muchas de las telas eran de las ovejas de aquí, cono capas que tanto se llevaron para las solemnidades
Hoy este señor sería famosísimo. Por complacer a todos, el perdía el ato.
En una fiestecilla que hicieron después de cenar, con una gramola de aquellas que había que darle al manubrio se divertían con su música. Al ser pequeña la sala, pensaron en poner a un señor que controlase a la gente que entrara y le avisaron a que "zarriburi" no entrara allí.
Al oír la música, poco frecuente en aquellos tiempos, la gente acudía, y eso que no había luz eléctrica y el novato portero les preguntaba:¿vosotros sois "zarriburri"?; y ellos rápidamente le contestaban: nosotros no. Pues entonces arriba,. Y se llenó la sala de gente. Acudió el amo de la casa para reprender al pobre portero; y éste le dijo: a todos que vienen yo les pregunto si son "zarriburri" y ellos me dicen que no son; así que deduzco yo que aún no ha llegado.
Este señor tuvo tres hijas: Pilar, Adela y Elisa; ésta abuela de Sergio
Recordemos que en Molinos ha vivido gente de mucha valía, como este singular sastre: el Tío Gañán.