viernes, 15 de julio de 2005
Publicado por disnait @ 19:35
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MOLINOS
Si a una joven bien parecida; sus bien allegados le dicen: "que chica tan guapa". Al final la chica se lo cree.
Eso me sucede a mí. Los turistas: "que pueblo tan majo tenéis, es precioso"; y al cabo yo ya me lo he creído.
Repaso los pueblos del contorno y es verdad. ¿Quién tiene en su Iglesia dos bellas portadas como éstas?
Y la Iglesia, que cuando estoy sola en ella; la contemplo y pienso: ¡si es una catedral en pequeño¡. ¡Qué belleza de construcción¡. ¡Qué dos pilas de piedra¡. ¡Qué arco del coro tan grande y tan recto¡.
La capilla del Corazón de Jesús, tan apropiada para hacer el Monumento, solitaria y triste.
El presbiterio, ¡qué espacioso¡. Sus rosetones. Sus largos nervios y su altura hasta el techo. Y éste sin tejas; que puedes pasearte por él tranquilamente
La escalera que se sube, hecha entre las dos paredes de la fachada
Su sala capitular...
Amigos míos, que todos podemos estar orgullosos, de lo que los turistas nos dicen; y de que vean esto que nuestros antepasados fueron: súper trabajadores y buenos
Detrás de todo esto vino la ornamentación, o sea, vestirla. A tenor de lo que correspondía a su rango.
Según cuentan los libros, el retablo mayor de la Iglesia de Molinos, se atribuye a Pablo Forment, cuya presencia en esta villa como "habitante", consta de 1506 a 1507
¿No tenemos razón para estar contentísimos de que nuestros antepasados tuvieran estos ilustres vecinos?
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