viernes, 15 de julio de 2005
Por disnait a las 20:56
Estoy en la Manzanera
Finca que fue de mis padres,
He mirado a mi alrededor
Y mis ojos han visto,
Unas grandes piedras
Éstas presenciaron
Aquel horroroso crimen.
Del fondo de mi memoria
Ha surgido el recuerdo
De lo que mi querida madre
Nos contó hace
Unos sesenta años,
Haciendo los "fencejos"
Para atar la mies
Junto al casillón
De la Tía Sana
Me contó lo siguiente:
Estaba el pastor
De esta familia
Preparándose su humilde cena
Cuando en el dintel de la puerta
Se presentó un señor,
Con cara de pocos amigos,
Le ordenó que cogiera
Las herramientas que tuviera
Para hacer un hoyo
Y sacar la tierra,
Nuestro sufrido pastor
A punto estuvo de desplomarse
Por la agresividad
Que fue tratado
El miedo le invadía,
Pero lo siguió
Hasta la parada "Lázaro"
Tierra muy laboriada,
Allí había dos señores,
Y tres caballos
Le mandaron
Que tenía que hacer,
El hoyo para una "sepultura"
Muy agresivos, lo ridiculizaban
Al sufrido pastor,
Por lo poco que adelantaba.
Una vez terminado el hoyo
Lo bajaron del caballo
Al señor que aún permanecía
A caballo, y rastreándolo
Nuestro exhausto pastor,
Lo colocó junto al corazón
De la tierra
Una vez arreglado todo.
Le dijeron las consecuencias
Tan devastadoras y espeluznante
Tendría si aquel caso,
Se hacía público y notorio.
Nuestro pastor se bajó
Al pueblo y se acostó en su cama
Y no quería comer ni beber
Al darse cuenta, de que se aproximaba
Su fin, contó a su hija
Todo lo ocurrido
Con la condición, de que
Nada diría en muchos años.
¡La vida es historia¡
Cuántas cosas como ésta
Habrán ocurrido,
Sin ser contadas, ni castigadas
Siendo realidad,
Que han ocurrido
MANUELA SIERRA
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