Memoria Abierta - Manuela Sierra - MOLINOS TERUEL


viernes, 30 de septiembre de 2005

Molinos 17 de septiembre. IV CICLO DE MUSICA Y PALABRA

Por disnait a las 21:24
Molinos 17 de septiembre

Con mucha ilusión esperaba llegasen los sábados de septiembre. El Señor Alcalde y su Ayuntamiento obsequiaron al pueblo, después de verano de ajetreo, con el IV ciclo de música y palabra.
Nunca he soñado que en Molinos actuaran estos artistas, de tan alto rango.
Si un día nos gusta muchísimo, al siguiente, más.
Éste del día 17 de septiembre, fue para mí de lo bello que he visto. Todos sentados en la Plazuela de la Iglesia, mirando hacia el Ayuntamiento y oímos la música. ¿De dónde viene esto si a los músicos no se les ve? ¡Ho sorpresa estaban en lo más alto del Torreón¡. Sólo dos veces vi el instrumento que sobresalía en el mirador era el "bajón".
Por un momento pensé en los bellos cuentos que también con sus bellas músicas entretenían a aquellos ricos señores, sus súbditos
Con paso muy acompasado, se presentaron simulando que aquello era un pasacalles. Tocaron música preciosa del año 1578.
Yo muy poco se, pero valoro aquella música que tanto les alegraba. Para mi tenía algo de música sacra. Qué preciosísima, siempre la recordaré
La señorita que componía el equipo era alemana, que vino ex profeso para tocar en Molinos. El instrumento que ella tocaba era muy antiguo, creo se llamaba el "chirimía"
Estaba preparado para tocar en el Cubierto de la Virgen y los oyentes en lo que fue el Calvario
La tarde se empeoró y fue la actuación en el cubierto de Casa de la Villa
Fueron muy aplaudidos y nosotros nos fuimos muy contentos, con ganas de llegar el sábado próximo
Admiro la rapidez con que propagan las cosas que suceden, que forman parte de la historia de nuestro querido pueblo.
Que esta rapidez sirva para notificar el cantante del sábado que según dicen es de mucha fama.

jueves, 22 de septiembre de 2005

Molinos y su pasado (Teleclu)

Por disnait a las 21:37
MOLINOS
En el siglo pasado, la vida del pueblo era muy distinta a la de hoy. Empezando por ser más comunicativa y familiar
Todos, al llegar el atardecer se recogían en casa. Las conversaciones que se hablaban alrededor del hogar, versaban sobre sus fincas. Y los padres con la ilusión de que sus hijos, que solían ser numerosos, se casasen con otros que tuvieran como ellos de fincas; a poder ser, que tuvieran más que ellos.
En una de estas familias, les decían a sus hijos: cuando os caséis os daremos: Val de Ejulve pa Dolores, Val de Robles pa Joaquina, Taviernas pa José y el Masete pa Agustina. Así fue el reparto de sus fincas. Aún éstos son sus dueños
En aquellos años no conocían el alumbrado eléctrico. Se recibían tres ó cuatro periódicos. El primer coche que vino al pueblo fue por el año 1905.
Como la juventud siempre ha tenido inquietudes, pensaron en formar un grupo que quisiera divertirse y que los demás se lo pasaran bien.
En lo que hoy es el Teleclub había un hermoso salón, y allí representaron varias obras de teatro. Del espectáculo que quedó, recuerdo fue "Juan Tenorio". Doña Encarnación representó a Doña Inés, y según me contó mi madre, lo hizo maravillosamente bien. Casi toda la compañía eran casados. En alguna cosa tenían que emplear su tiempo y pasarlo bien.
Mis queridos amigos, si os fijáis en la grande fachada y bien diseñada del Teleclub, parece un palacete pueblerino.
En el fondo de mi memoria lo recuerdo con cariño, por ser mi primera escuela. En ella eché mis escasas raíces culturales
Os cuento todo esto para que sepáis que Molinos tuvo muchas inquietudes culturales, solidarias, religiosas..
Si os fijáis, veréis, que Molinos tuvo torreones defensivos varios y ermitas: Santa Lucía, San Lázaro, Santa Bárbara, San Nicolás, San Roque, la Virgen de la Soledad y la bellísima Iglesia y varias capillas en las fachadas de las casas.
Que sepamos imitar a nuestros ante pasados, que buenos ejemplos nos dejaron.


martes, 06 de septiembre de 2005

LA NECESIDAD

Por disnait a las 23:40
Ya han pasado varias decenas de años, tal vez más de cien. No por ello menos interesante la vida de nuestros bisabuelos.
Antiguamente se vivía mucho en ventas y masadas con el ganado; y que la faena del campo era muy costosa.
El caso que os cuento es real.
Había un matrimonio con dos hijos, el mayor desgraciadamente era subnormal y la chica era una niña. El padre achacoso y ya se hacía mayor, y toda su ilusión era el casar a la chica, para con el yerno tener ayuda para el campo. Esto se corrió por el pueblo y un mocete debió pensar: con mi trabajo estaré algo acomodado. Y se decidió a ir a la casa de campo a ver como era aquella joven. Al llegar vio que una chica estaba sacando el fiemo de la cuadra de las caballerías y que no llegaba para abocar la canasta al esporto; y que lo hacía subiéndose en una piedra, que su padre le había puesto para tal fin. ¿No será ésta la casadera?. Y se internó en la masada en busca de los padres de ésta. Les explicó el contenido del viaje allí; y los padres llamaron a la hija para que la viera el pretendiente. Éste exclamó: ¿no es algo joven para casarse?, ¿ya va a hacer lo quince años?
Él sosegado exclamó: yo estoy determinado en casarme cuando quieran.
Y ya fijaron la fecha
Fijaros qué poco se valoraba el parecer de la novia.
Se casaron muy de mañana. No harían boda pienso yo.
Esta jovencica que de niña pasa a ser madre, tuvo catorce hijos. Siete de ellos, se murieron ¡cómo no iba a ocurrir desafortunadamente esto¡
En aquellos tiempos que la madre lavaba a mano, fregaba, cosía, apedazaba, amasaba el pan, limpiaba la casa, etc.
¡Qué vidas tan sacrificadas tuvieron algunas abuelas nuestras!