Memoria Abierta - Manuela Sierra - MOLINOS TERUEL


jueves, 29 de diciembre de 2005

VARIAS ANECDOTAS DE 1800 Y PICO

Por disnait a las 0:18
MOLINOS
Mis queridos amigos, hoy no es muy halagüeño lo que voy a contaros, pero no menos cierto he revivido mis recuerdos pasados, y son éstos:
Contaban que los tiempos nos habían traído mejores medios de vida, que había oído decir a sus padres que sobre el año mil ochocientos y algo, fue un día d primavera a labrar unas fajas de tierra que tenía en la ombría del Lecinar. ¡Oh sorpresa¡,ya estaban en su finca tres mujeres cogiendo ”cama rojas” y otras hiervas comestibles; pues en su casa no tenían nada para hacer la comida; y con aquello ellas, se iban arreglando para dar de comer a sus hijos. Al ver que el amo quería labrar aquello y ellas se quedaban sin verdura. La mayor de ellas se arrodilló y le pidió por Dios que tardara una semana, y ellas ya buscarían donde encontrar verdura. El hombre se adoleció de ellas y se fue a casa sin labrar.
Esto se lo oí contar a su hija hace muchos años.
Otra de aquellas señoras contó que trillaban una parva de trigo muy temprano en las eras de los muertos. Sus padres, al estar tan visibles del pueblo, acudieron unas mujeres que les dejaran un par de “anegas” para matar a “pairó”, que no tenían ni pan ni trigo. Todo el trigo que salió de la parva lo dejaron. Al día siguiente bajaban de segar de la Mezquita y en la entrada del molino alto estaban unas cuantas mujeres con sus capazos de trigo para que el molinero les moliese, y al día siguiente amasarlo. ¡Qué poco reposo tuvo ni el trigo ni la harina¡
También contaron que para los pastores y criados aprovechaban el agua que empleaban para desalar el abadejo, hoy llamado bacalao, para cocer las patatas, etc.. el pan lo hacían de trigo, centeno a parte amasado para la servidumbre
Fijaros por cuánto han pasado nuestros mayores, hoy que nada nos gusta y somos tan “fitilleros”
Cuando nos quedamos solas con mi madre, ésta me contó que al ver el Ayuntamiento la situación en que se encontraba el vecindario debido sequías, heladas, etc.. otorgaron licencia para que el necesitado, una vez a la semana, con la cara tapada, al llegar la noche, podían salir a “pedir” limosna por el pueblo. Al no haber alumbrado eléctrico, esto también favorecía a aquellas humildes gentes a que no las conocieran. Mi madre me dijo que el abuelo de una de las contertulias, también había ido a pedir. Pobrecillos, ¡qué humillaciones tan grandes les dio la vida¡
Recordémoslos con mucho cariño, la mayoría de nuestros antecesores se fueron a Francia a temporadas y algunos de ellos ya no volvieron.
Cierto día, subiendo yo de la Garrocha, me encontré con el tío Valero, primo hermano de mi abuela. Al llegar al barranco de Fuentes, vimos que habían tirado unas cestas y otros objetos viejos. Yo le dije: a este barranco van a convertirlo en un basurero.
El Tío me dijo: esto podía haberse evitado si le hubieran dejado hacer lo que el Señor que hizo la Torre solicitó. Él haría un muro hacia el río el Papel. Con las enrunas de las obras se rellenaría en muy poco tiempo, y el entonces se haría allí un pequeño huerto; ya que tenía allí su casa. Que lo haría gratuitamente, que al pueblo nada le costaría.
Creo yo que siempre ha habido gentes que les gusta llevar la contraria, y no se alegran del bien ajeno, y no se lo dejaron hacer.
¡Cuántas veces he pensado en este señor, al mirar la esbeltez y elegancia de nuestra Torre¡. También pienso en la señora Carmen, hija de este ilustre albañil; que ella mayor y yo niña, con cariño la recuerdo.

Comentarios

  • Fecha: miércoles, 14 de marzo de 2007
  • Hora: 1:24
  • Autor: Invitado
  • Mis bisabuelos, Martín Bertolí y Maria Antonia Ferrer (1800 y pico), son oriundos de Molinos. ¿Alguna bella persona, como la autora de estos valiosos trabajos, tendrá alguna referencia de ellos? (godulo@yahoo.com)