martes, 04 de abril de 2006
Por disnait a las 11:45
Antiguamente los mendigos abundaban demasiado.
Fue a pedir limosna a casa de mi tía un mendigo conocido, por ser éste de un pueblo cercano.
Mientras mi tía fue a bajarle su pequeña limosna, el pobre hombre, nunca mejor dicho; empezó a toser fuertemente
-¿Está usted muy enfriado?
-Sí, todo el Ayuntamiento estamos muy resfriados
Mi tía, extrañada le preguntó
-¿Es usted del Ayuntamiento?
-¡Yo soy primo de un amigo del alguacil¡
Creo yo que demuestra que en la vida, a la mayoría les gusta ser algo representativo
MANUELA SIERRA
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