jueves, 18 de mayo de 2006
Por disnait a las 21:37
MOLINOS
Estamos a 2 de mayo. Si no os contara la alegría y la admiración que están llenos los corazones de los hijos y vecinos de Molinos que hemos podido asistir a los depósitos de agua; sería infiel
Después de tres días de estancia y ensayando mucho; una treintena de jóvenes del Conservatorio de Zaragoza, con cuatro profesores. Alguno de ellos extranjero. Han sido un par de horas inolvidables
Obras trabajadas en el curso:
Bartok: diez piezas de la serie para niños
Mozart, Piazzolla. Melodía canto de octubre
Vivaldi: concierto para viloncello
Haydn: cuarteto en Sol
Mozart: cuarteto en Do
Schubett: quinteto en Do
Orques de Cámara Bach de Branderburgo
Bach: concierto nº 1 para orquesta de cuerda y címbalo
Vivaldi: concierto “la primavera”
Al final, los profesores han ido repartiendo los diplomas a los alumnos que lo habían merecido durante el curso
Lo han escenificado. Mejor no puede ser. Todos vestidos de negro. Y luego los artistas todos jovencísimos y guapos. Aquello era un grande manojo de flores. ¡Cuántas horas de ensayo abráis hecho para tocar tan bien¡
Molinos no ha visto otras dos horas tan hermosas en el devenir del tiempo
Os damos las gracias de parte de todos los asistentes y de los que no han podido venir
De dos ventanas veía el exterior. Casi todo el pueblo. Entre otras muchas cosas , nuestra erguida y esbelta torre. Vino a mi mente cuando trabajaron los que la hicieron; para alegría nuestra; y que por desgracia no disfrutaron de oír una bellísima música como la que hoy nos han interpretado.
Desde otra ventana veía la piedra del Picuezo. Yo siempre la llamo Peirón. Vieja centinela. La que nos indica que ya estamos en el pueblo. ¿Cuántas miradas se han posado sobre ti?. ¿Ho piedra sin igual tallada¡. Vosotras sois como el relicario de nuestro viejo pueblo
A estos jóvenes intérpretes de esta bella música les ha gustado muchísimo nuestro querido pueblo, también por ello podemos estar contentos
Damos las gracias a todas las personas que han ayudado para que la difusión de la cultura llege a todos los pueblos
De todas las ciencias que el hombre ha descubierto en la vida, la “música”, para mí, es una de las más esenciales y bella. Te hace olvidar penas, bagatelas que te mortifican…..
Yo estoy contentísima. El Director del curso es Don Javier Ares, profesor de mi nieto José María en el Conservatorio de Zaragoza
Perdonarme por la expansión que termino de daos
Gracias a todos los que han trabajado para llegar a Molinos
Esta hermosura de jóvenes que nos han deleitado con su música. Que no nos cansábamos de escuchar
Mil gracias a todos. Especialmente al Señor Alcalde
MANUELA SIERRA
miércoles, 10 de mayo de 2006
Por disnait a las 23:45
MOLINOS
Han pasado siglos y la piedra sigue igualmente como fue, como cuando se hizo.
Se fueron aquellas miradas lánguidas y tristes.
Si ésta pudiera hablar, nos diría que vio derramar inmensidad de lágrimas, lamentos sin respuestas
Esta, yo diría lúgubre piedra, está en el jardincillo del caballito.
Creo que sabéis que ese jardincillo, fue cementerio. En aquellos tiempos se estilaba estar junto a las iglesias. Tan poco tenían las bonitas tumbas que hay hoy.
La piedra que me refiero, estaba en medio; lleva un ojo bastante ancho como para meter en él una grande cruz de madera y sirviera para todos los que allí había enterrados
Yo admiro lo bien hecha que está; y lo bien que se conserva. Solamente se ha puesto un poco negruzca de las aguas e intemperies que ha recibido siempre.
Cuando entro en ese jardín, entro con algo de respeto; ya os dije que hace un tiempo que hay una mujer incorrupta.
Pienso en los que allí hay y en las manicas que esta rústica piedra picaron.
MANUELA SIERRA
lunes, 08 de mayo de 2006
Por disnait a las 21:08
Han pasado sesenta y ocho años a lo que hoy me refiero
Después de cuarenta días de exilio por las masadas del pueblo, y muchas gentes se fueron a Valencia, Barcelona, etc.
El día 23 de abril, después de un horroroso combate, se liberó el pueblo; de éste hacia arriba, fue al día siguiente. Quedándonos entre los dos combatientes
Muy temprano, ya empezaron a pasar soldaditos; desesperados, sin orden, sin haber comido el día anterior. En fín, el caos. Pobrecicos
Seguidamente, la artillería y tiros por doquier. Uno de aquellos proyectiles no cayó en tierra, sino que hundió la mitad de la masada de los facciosos que estaban en ella
La familia de los Pascualines, desesperados, fueron viniendo a nuestra masada. Los dos últimos que se quedaron a coger alguna cosa, el Tío Pedro, tuvo que cruzar el bancal del Tío Ramón junto a la masada a “rastro”, porque le asedaban a disparos. Su mujer, acobardada de miedo se metió en una casilla que está de distancia unos cincuenta metros y allí pasó solica el combate. Éste duró hasta las dos de la tarde
Todos nos refugiamos en el pajar, que es sótano oscuro, y sin comer. Mi tía quiso hacer un poco de caldo y al ver el humo, aquello fue horrible, todos disparaban a la chimenea
Mi padre estaba observando como iba el combate y vio el cabezo del Artillero, que estaba subiendo los moros:- Esto va bien, de éstos nos hemos librado
En Pallares hicieron ponerse a todos los que allí había, en un círculo en la era; y en medio pusieron los dos soldaditos que querían pasarse a la otra zona; o sea, a los nacionales. Y los moros allí los mataron. Las gentes del pueblo se quedaron horrorizadas
Cuando nos hicieron subir a todos los de la masada del Cerrojo a la paridera, aquella loma, recuerdo que parecía un ababolar de tantísimas gorras rojas de los requetés
Mi tía, mi hermana y yo, a las dos horas de pasar el combate, nos bajamos al pueblo y en el pocico Pallarés, en el camino nos encontramos con un soldadito muerto, descalcito. Le había quitado las botas y los calcetines
Recuerdo ver llorar a nuestra madre por no saber el paradero de sus padres y hermanos
Cuando llegan estas fechas, el 23 y 24 de abril, pienso: “la memoria hace presente el pasado. Ya veis lo que trae la guerra. Destrucción y muerte”
Mientras viva, diré mil veces no a la guerra
MANUELA SIERRA