miércoles, 05 de julio de 2006
Publicado por disnait @ 20:09
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MOLINOS
En todos los tiempos han existido gentes que se han interesado por el pueblo a que el destino les había llevado.
Como mosen Gregorio Fleta, éste señor tenía lazos familiares con don Miguel Fleta. Creo era tenor, según me contaba la Tía Trinidad.
El compuso la despedida que cantamos a la Virgen de la Soledad, la letra y la música.
Mosen Mariano Moragrera se interesó muchísimo por sus feligreses; por los practicantes y por los que no lo eran
Fue un sacerdote ejemplar. Después de estar aquí muchos años, se fue de arcipreste. Creo que fue a un buen pueblo.
Cándida, la secretaria, nos enseñó la misa de Pío X; que sólo la cantábamos en las misas de incienso /(según se decía entonces); y otras muchas cosas.
No puedo olvidad a Doña María, ya que las de mi generación; a ella le debemos lo poco que sabemos.
Cómo no voy a recordar a estas y otras personas que por el pueblo y sus gentes hicieron todo el bien que pudieron. Cada uno de diferente manera; pero su trabajo y su buena voluntad se reconoció.
Mi agradecimiento a los profesores y alumnos que durante tres días alegraron el pueblo con su presencia y armonizaron el ambiente con sus ensayos musicales.
El pueblo resurgió de su mutismo.
Nuca había visto tantos y tan bonitos instrumentos musicales.
Gracias a las personas que por el trabajo de ellos lograron traer a Molinos aquel plantel de juventud y belleza.
Si no os parece mal, seguiremos contándoos cosas de nuestro querido pueblo
MANUELA SIERRA

Publicado por disnait @ 20:07
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MOLINOS
El día 8 de junio de 2006, murió Don Antonio Andrés.
Molinos perdió a su único hijo sacerdote. Tenía 69 años. Como podéis comprobar, nació en plena contienda española; la que nunca deberíamos haber visto. Años durísimos se pasaron.
“Antonico”, que su querida madre así lo llamaba y yo como vecina de ellos también lo llamaba así.
Éste no se daba cuenta de lo horrible que se estaba pasando, pero su madre y hermanos,¡cuánto trabajaron, para criarlo a él¡
Su padre perdió la vida en la guerra. Estuvieron exiliados por el Reino de Valencia, pasando muchos sufrimientos
Don Antonio ya había tenido por parte materna un tío sacerdote y por paterna una tía religiosa en Zaragoza.
Antonico fue un niño obediente, humilde y muy bueno. Fui amiga de sus tres hermanas y lo conocí bien.
El señor obispo, rodeado de sesenta sacerdotes y muchas gentes, feligreses de los pueblos que él había estado. Llenamos la bella Iglesia de Molinos, en la que él celebró su primera misa; y ahora para darle nuestro último adiós
¿Quién no iba a decir que su funeral se celebraría con tanta solemnidad?
Bien se ve que al Señor le gusta la humildad; y Antonico, fue un gran poseedor de ella (así lo creo yo).
Creo que este hijo de Molinos habrá recibido su merecido premio
Creo que aquel venturoso matrimonio que fueron sus padrinos en el grande día de su cante de misa, fueron los que ayudaron a que éste pudiera llegar: Don Manuel y Doña Carmen
MANUELA SIERRA