Memoria Abierta - Manuela Sierra - MOLINOS TERUEL


miércoles, 29 de noviembre de 2006

PASCUA DE RESURRECCION - MOLINOS TERUEL

Por disnait a las 16:17
Mis recordados, todos los hijos de Molinos a todos os felicito las Pascuas de Resurrección del Señor.
Fue ésta la gran fiesta y deseada durante toda nuestra niñez y juventud. Deseando todo el año no llegara este venturoso día
El sábado los chicos, toda la noche trajinando para traer los ramos para sus chicas, o sea, la enramada
Los mozos casaderos ponían a sus amigas y ya novias formales, un álamo o chopo entero o pino que llegase al alero del tejado y esto con un pollo, perdiz o paloma
Qué tradición tan arraigada tenían, que llegaba la enramada hasta la Iglesia y ermitas; para éstas traían una caja de laurel de Castellote
Las mozas y chicas, tenían la obligación de, el lunes, llevarles a Santa Lucía la merienda a los enramaderos. Consistía en bocados de la olla, conserva de cerdo, que era longaniza, dos trozos, lomo, costilla y una torta de pascua. Entre todas se llevaba una canasta del horno de viandas
Al irse las pandillas solas, era liberarse de la vigilancia familiar y sentirse “ya” mayorcitos
Los recién casados llevaban sus guitarras y en el bello salón que había, hacían baile y a comer a la riera.
En este día, todas con las alpargatas nuevas, una batica de percal; ésta serviría para todo el verano; sin olvidarse un pañuelo para la cabeza; algunos de ellos traídos por los padres de África del servicio militar
Las abuelas rumbosas daban a sus nietos una peseta, muchas veces en perras sueltas, para que fueran gastándose el dinero poco a poco y aprendieran a administrarse
Siempre ví debajo del olmo varias mesas con chucherías y bebidas para que gasten los chicos y lo pasen bien
De regreso a casa los chicos tenían la obligación de invitar a las chicas a cenar. Esto consistía en un conejo y algo de carne. Y así terminaba la deseada fiesta de Pascua
Nunca es felicidad para todos las fiestas. Alguna que otra chica se encontraba en su puerta, en vez de un bello ramo, una cuantas matas de “saguerros”, que esto es de un olor malísimo. Las madres ya las quitaban y tiraban rápidamente. Esto era hierba despreciativa
Las Pascuas ya marcaban la inclinación de los chicos en buscarse la novia requerida por los padres, pues entonces se casaban con los del pueblo
Recordando estos días con mucho cariño, os deseo felicidades
MANUELA SIERRA

Comentarios