miércoles, 21 de marzo de 2007
Publicado por disnait @ 22:18
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LA JUVENTUD

Desde siempre la juventud ha estado sedienta de divertirse. Solo hace falta escuchar un corro de estos, donde siempre aparecen las fuertes risotadas. Esto lo lleva la edad
Me contaba la abuela de los Magallanes; pues esta señora me enseñó a hacer encaje de bolillos. De cuando ella era adolescente. Que en Molinos había bastantes estudiantes
Aquí entonces se celebraban las fiestas en mayo y ellos no podían venir. Pensaron de celebrarse ellos su fiesta. Hablaron con el señor cura para que les hiciera allí la misa. Cosa que no impedía nada al tener Molinos dos sacerdotes; el párroco y el llamado “regente”. Cada uno de ellos haría el papel que le tocase. Las chicas llevarían sus canastas llenas de cosas para comer. En esa edad “siempre está la muela picada”, dicho de mi madre
A Martín Moliner, hijo de Don Fermín Moliner, le tocaría en la misa leer la epístola. ¡Ay¡, yo no, que los latines no van (entonces las mujeres leer eso ni pensarlo); y así se hizo
Estaba Casto Simón, hijo de Don Miguel y Agustina, era el practicante y barbero del pueblo. Este Don Casto fue médico e inspector de las aguas potables de Barcelona. Las dos señoritas, hijas de Don Pedro Joaquín Cid y Agustina. Fue secretario del pueblo y uno de los hacendados en fincas. Su esposa creo, era de cerca de Alcañiz
Doña Encarnación Ferrer casada con Don Juan Juste, maestro nacional y luego inspector en Teruel
A todos estos señores aún los he conocido
Las señoritas no tenían hermanos, éstas aún eran parientes con la Señora Manuela; y me contaba que hasta la contienda española tuvieron en le calage de la iglesia un terno negro de seda natural, no antiguo. De estas casullas de tipo guitarra; sino que era todo preciosos y bueno. Por si les pasase alguna novedad a la familia
El linaje Cid, aparece documentado en la mitad del siglo XIII en Huesca y ramas en Molinos en 1626. En el año 1754 en que Don Pedro Cid, pide se le reconozca el título
Don Martí, e primero que he nombrado, fue médico muchos años en Valjunquera. Se casó con Doña Clara de Alcañiz. Sus hijas subían muchas veces a Molinos. La mayor se casó con Don José Repollés, maestro de Molinos, hijo de Calanda
Lo pasaban muy bien en Molinos, a pesar de estar bien educados y ser los ricos del pueblo. También había entre ellos sus diferencias sociales
Entre ellos brotó la bella flor del amor. Pero pronto se secó la bella flor. Según dicen fueron Casto y Benigna. Ninguno de los dos se casaron
¿Cuánto se miraba entonces la alcurnia y los intereses?
¿Y cuánto hacemos bien los padres y menos bien los padres?
¿Cómo no va a gustarnos el ir a pasar un día a Santa Lucía, si tanto les gustó a nuestros antepasados el ir allí?
MANUELA SIERRA
Comentarios
Publicado por Invitado
sábado, 31 de marzo de 2007 | 15:59
Señora Manuela Sierra, me ha gustado el artículo que ha publicado sobre mi abuelo, don jose repolles y mi abuela,Carmen Moliner.

Me gustaría saber mas cosas sobre mis abuelos. Le agradecería que se pusiese en contacto conmigo.

Mi teléfono es 654091293

Saludos, Marcos Repollés Llecha.