miércoles, 31 de octubre de 2007
Por disnait a las 11:49
SAN ANTÓN
Tu San Antonio que estás en desiertos
Por haber tenido la gran voluntad
De irte solito a una cueva
A hacer penitencia con gran caridad
Venirle a rogar
Que nos guarde de todas las desgracias
Y de tentaciones Santo de piedad
Este era el canto de los Despertadores por todo el pueblo, especialmente en la casa del Mayoral
El 17 de enero, fiesta de San Antón, se inauguró el retablo del altar mayor de la iglesia. Donativo de Alejandrina Carceller.
¡Gracias, Alenjandrina por tu grande generosidad¡
Eran mis padres mayorales de San Antón aquel año y se debía de hacer algo extraordinario para tal acontecimiento.
Mi padre contrató cinco músicos de Alcorisa; y la fiesta se hizo imitando a nuestros antepasados
Una hermosa y grande hoguera. Traída de la leña. Y participando en todos los actos, los fieles amigos de mi padre
La imagen del Santo se ponía en la puerta vieja de la iglesia, en frente de la hoguera.
Desde las primeras horas ya se empezaban a pasar caballerías
Se hizo encamisada; que consistía en cubrir la caballería con una hermosa cubierta; y el jinete también disfrazado. Llevaban muchas cintas de colores, que salían de los gorros que se les hacían. También a consonancia iba el que llevaba el ramal y sostenía la caballería en medio de aquella algarabía. Estos eran los primeros en ir a la procesión por las calles de costumbre
Recuerdo que el Tío Colorao, Juan Manuel, leyó la epístola a petición de todos los amigos; pues fue muchos años monaguillo, aunque los latines ya los había olvidado
Al llegar a los árboles de la iglesia, de regreso, todos se pararon formando un grande círculo. El señor cura, los portadores del Santo. Las autoridades se ponían a la puerta de la iglesia para presidir el acto. Una vez todos colocados y sosegados, empezaban los jinetes con sus dichos. Empezó el Tío Jorge con lo siguiente:
Esta mañana temprano
Nos hemos ido de casa
A la ombría la catalana
Y hemos cazado una libre
Del peso la Tarambana
Se sacó de la faja, el disfraz era medio baturro, un perrico de dos o tres días de nacido. Aquello fue lo más estrepitoso que yo he visto. Los jinetes reían sin poder parar
Ahora seguía con sus dichos el Tío Pascual
Cantaban los pajaritos
En la hilera del tejado
Y en sus trinos repetían
Que viva mosen Pascual
Muchísimos aplausos tuvo el Tío Pascual
El tercero empezó a retorcer la cabeza y dijo: “de poco me ha servido tanto estudiar, mi coplica se me ha olvidado de tanto reírme”. Otra vez volvieron los aplausos. Ya lo recitarás al año que viene. Y otra vez a aplaudir.
Ahora le tocaba decir algo a Toribio, nuestro padre.¡Qué nos dirá¡ ; pensaba entre mi. ¡Todo lo que diga estará bien dicho¡. Dijo lo siguiente:
A San Antonio pedimos
En este su grande día
Que a todos nos guarde
Las caballerías
Y a todos nosotros
Nos de Larga vida
¡Cuántos aplausos querido padre. Yo me emocioné; y recordándolo aún me emociono
Terminado este acto se fueron a la “en hora buena”; o sea el refresco de chocolate y pastas, sacerdote, autoridades a casa de Alejandrina; y músicos y mucha más gente a casa de mis padres
Terminado el refresco, autoridades, músicos y mucha más gente se fueron a la “llega”. Consistía en dar la vuelta al pueblo. Y las gentes daban la limosna; la que se gastó para hacerle el retablo que tiene San Antón
Terminado este acto. A comer, que por la tarde había que bailar. Antiguamente se bailaba con casados y las casadas con mozos alrededor de la hoguera
Las comidas eran distintas que ahora. Los entremeses no se conocían. Olivas negras y verdes; un puchero de garbanzos, cosechados en casa. Cocidos desde el punto del día. Ponían media gallina, carne, jamón. De ese caldo se hacía la sopa para el primer plato, luego los garbanzos. También se sacaba la carne del cocido. Luego conejos fritos simplemente, pero con un color y tersura especial. Luego pollo con pimientos; las albóndigas que no faltasen; y carne asada. Para postre, uvas, peras de invierno, cuelgos de manzanas; y las más pinchas hacían flanes
En estas ocasiones decía nuestra madre: “se tira la casa por la ventana”
Esta fue nuestra querida fiesta de San Antón
MANUELA SIERRA
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