Memoria Abierta - Manuela Sierra - MOLINOS TERUEL


lunes, 09 de junio de 2008

El tio Serafín - molinos - teruel - maestrazgo

Por disnait a las 12:16

MOLINOS

 

 

Queridos amigos y simpatizantes de las humildes líneas que yo os escribo. Esto me alegra, ver que os interesáis  de nuestro querido pueblo.

Cuando yo era niña no había ni aparatos de radio ni teléfono; vivíamos como alejados del mundo. Las gentes en sus conversaciones se hablaba de lo que en el pueblo ocurría

Recuerdo que mi abuela colaba. Esto se hacía un par de veces al año. Al haber un buen fuego, se asaban patatas y acudían vecinos, parientes, etc.

Allí me enteré yo que el Tío Serafín dejaba en su testamento “mil duros” para reconstruir la ermita de la Virgen de la Soledad

¡Esta es la mía¡; dije para mis adentros

El Tío Serafín fue un vecino inigualable. Siempre me dejó bajar al huerto a coger las rosas para llevarlas a la iglesia. Entonces solo conocía este rosal y otro que había color de te en la torre del Chopar

-Tío Serafín: me he enterado –le dije- que usted deja “mil duros” para obrar la Virgen. ¿Porqué no los da ya y disfrutaría de verla restaurada?

-¡Ay¡ -me dijo- ¿Y si hago corto?

-Usted no puede hacer corto; es económico y tiene buenas propiedades

Se murió y no la vio restaurada

Voy a explicaros de donde venía la grande devoción que tenía la familia de los Pañetes a la Virgen de la Soledad

El Tío serafín bajaba a la Venta Baja a cortejar a la Tía María; que luego fue su mujer

Una de las tardes/noches que de allí subía, en lo alto de la costera del Royal, se le presentaron una manada de lobos que lo rodearon, dando unos ladridos enormes. El creyó que lo despedazaban en pocos minutos. El Tío Serafín miró hacia el pueblo como buscando ayuda; y al ver la ermita de la Virgen, gritó con todas las fuerzas que le quedaban: ¡Virgen de la Soledad, ayúdame, ampárame¡

Pronto vio que los lobos se iban marchando por donde habían venido

El susto fue mortal

Me contaba mi madre que aquella familia siempre dijeron que la Virgen de la Soledad le había salvado

Para que comprendáis a que familia me refiero, os voy a nombrar a sus hermanos y consortes

Del Tío Serafín solo recuerdo a su hermano Joaquín, casado con la Tía Sevastiana. Tuvieron tres hijas. Consuelo, que murió joven. Soledad se puso monja en las Cuevas de Cañart; se cambió el nombre por el de Sor Beatriz. Y Sixta, esta ya se casó en Zaragoza con Ángel Sancho. Estos conservaron la devoción a la Virgen, regalando la bella imagen de la Soledad que está en la ermita que su tío pagó y que todos veneramos

La mujer del Tío Serafín, tenía dos hermanos: el Tío José Roca, casado con Joaquina la Chalina, la Tía Ángela, casada con el Tío Miguel Herrera, llamado el Tío Pincho. Éste llevaba siempre el traje de maño

Recuerdo que la Tía María que en el cubierto enseñó a sus vecinas una colcha que le trajo el hijo del Tío Herrera de Buenos Aires. ¡Qué buenos vecinos fueron¡

Creo que su única heredera fue Doña Encarnación, abuela de Fernandito y Marisú

Esta excelente señora, como sabía que a Carmen la Palomara y  una servidora nos quisieron. Al heredar de su tío, a Carmen le dio la plancha del fuego.Y dos jarrones que siempre tuvo un Niño Jesús de Praga en su sala y con la Contienda española desapareció, me los regaló a mi, los que tengo en una vieja cómoda y los estimo como verdaderas joyas

El Señor les habrá premiado el bien que hicieron a su prójimo estas buenas gentes que me he referido

 

MANUELA SIERRA


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