Doña Encarnación representó a Doña Inés
En el siglo pasado la vida del pueblo era muy distinta a la de hoy, empezando por ser menos comunicativa y más familiar
Todos al llegar el atardecer se recogían en casa. Las conversaciones que se hablaban alrededor del hogar versaban sobre sus fincas. Y los padres con la ilusión de que sus hijos; que solían ser numerosos; se casasen con otros que tuvieran como ellos de fincas, a poder ser que tuvieran más que ellos.
En una de estas familias les decían a sus hijos:
- Cuando os caséis os daremos Val de Julve pa Dolores, Val de Robles pa Juaquina , Taviernas pa José y el Masete pa Agustina
Así fue el reparto de sus fincas. Aún éstos son sus dueños
En aquellos años no conocían el alumbrado eléctrico, se recibirían tres o cuatro periódicos.
El primer coche que vino al pueblo fue por el año 1905
Como la juventud siempre ha tenido inquietudes, pensaron en formar un grupo que quisiera divertirse y que los demás se lo pasaran bien. En lo que hoy es el Teleclub, había un hermoso salón; y allí representaron varias obras de teatro. Del espectáculo que recuerdo fue “Juan Tenorio”. Doña Encarnación representó a Doña Inés; y según me contó mi madre, lo hizo maravillosamente bien. Casi toda la compañía era casada.
En alguna cosa tenían que ocupar su tiempo y pasárselo bien
Mis queridos amigos, si os fijáis en la grande fachada y bien diseñada del Teleclub, parece un palacete pueblerino
En el fondo de mi memoria lo recuerdo con cariño, por ser mi primera escuela. En ella eché mis escasas raíces culturales
Os cuento todo esto, para que sepáis que Molinos tuvo muchas inquietudes solidarias, religiosas...
Si os fijáis veréis que Molinos tuvo varios torreones defensivos y ermitas: Santa Lucía,
San Lázaro, Santa Bárbara, San Nicolás, San Roque, la Virgen de la Soledad, la bellísima Iglesia y varias capillas en las fachadas de las casas
¡Que sepamos imitar a nuestros antepasados que buenos ejemplos nos dejaron¡
MANUELA SIERRA