lunes, 15 de noviembre de 2010
Publicado por disnait @ 19:57
Comentarios (0)  | Enviar

MOLINOS

En todos los tiempos las fiestas han sido esperadas con grande ilusión, especialmente por la juventud. No se conocían ni la radio ni la tele
El Mayoral de cada fiesta era nombrado por el Ayuntamiento. Se reunían éstos y entre ellos una mujer. En la única ocasión que requerían una persona del otro sexo. Esta señora, dispuesta y conocedora de la situación de cada casa, ésta les aconsejaba. Fulana no puede ser este año, tiene una niña de pocos meses, esta vecina suya ya puede ser Mayoralesa, los niños ya los tiene “escapotadicos”, quiere decir que ya se van solos y  solicitan, si lo necesitan la ayuda de los demás
Para Mayoral de Santa Águeda pusieron al Señor boticario, nunca supo si por algún asunto familiar o enfermedad llevada en  secreto. Llega la fiesta de Santa Águeda y todo estaba muy silencioso, el Señor boticario celebró la misa y la procesión y no hubo ni hoguera ni baile en la plaza
Como en todo tiempo hay gente socarrona le cantaban la cancioncilla que sigue:

Pedro Pablo el boticario

Mayoral de Santa Águeda

Si todos fueran como él

Santa Águeda a la bodega

Perdonen si he sido algo descarada contando esto, pero el hecho así ocurrió
La Señora que me he referido al empezar el relato era la madre de Tío Miguel el Sano, o sea la madre del abuelo de las hermanas Adoración y Virginia; amigo íntimo de mi abuelo
Esto ocurrió hace ya un montón de años

MANUELA  SIERRA


Comentarios